Adboni

martes, 6 de septiembre de 2016

Especies en peligro de Extinción


Estas son las 10 especies más amenazadas que se encuentran en peligro de extinción en la actualidad, aunque existen otras tantas que también hay que tener en consideración:


1. Alcornoque

La Península Ibérica cuenta con más de la mitad de la superficie de alcornocales de todo el mundo, pero España es el segundo país a nivel mundial con unas 725.000 hectáreas como poco.

Los alcornocales alcanzan niveles de hasta 135 especies de plantas por 0,1 hectáreas. Además dan protección a especies animales amenazadas en peligro de extinción dentro del mediterráneo, como son el meloncillo, aves hibernantes, águila imperial, cigüeña negra, gineta, etc.

La salud de los alcornocales se está viendo afectada últimamente frente enfermedades y plagas, el fenómeno de la seca y los incendios forestales.

Esta combinación contribuye a aumentar los incendios y a reducir la salud de los alcornocales.

Otra amenaza es el declive del corcho a nivel global, favorecido por materiales sintéticos que sustituyen al tapón de corcho.

Este hecho amenaza el valor del corcho en el mercado y pone en peligro la extracción tradicional del corcho.

2. Atún rojo

Han bastado diez años de desarrollo descontrolado de la industria de pesca al cerco y engorde de atún en el Mediterráneo para poner a esta especie en peligro; la pesquería se agota sin que la Unión Europea ni los Estados Miembro hagan nada por evitarlo, ignorando las centenares de denuncias.

Actualmente sólo queda un 10-15% de la población original de atún rojo.

3. Lince ibérico

Es el felino más amenazado del planeta que sólo sobrevive en la península: Doñana y Sierra Morena oriental. Quedan alrededor de 220 ejemplares amenazados por la destrucción y alteración de su hábitat.

4. Oso pardo

El más grande de nuestros mamíferos terrestres, luchando por su supervivencia con alrededor de 130 ejemplares, que poco a poco van creciendo. La destrucción de lo bosque mixtos y más recientemente el uso de veneno son sus principales amenazas a las que hay que enfrentarse.

5. El águila imperial ibérica

El águila imperial ibérica es una gran rapaz de más de dos metros de envergadura y una de las aves más escasas del mundo. Actualmente, la población de águilas imperiales en España se encuentra en unas 250 parejas.
La totalidad de estas 250 parejas vive en zonas del centro y Suroeste de España, a excepción de dos parejas de reciente instalación en Portugal.

6. Desmán del Pirineo

Un pequeño mamífero que habitaba en los limpios ríos de las montañas del centro y norte de la península.
Los ríos cantábricos poseen densidades de 5.0 a 7.3 individuos/Km mientras que los ríos navarros arrojan densidades de 2.8 a 2.9 individuos/Km.

7. Cerceta pardilla

Desde el inicio de los censos coordinados en 1994, la población nacional ha fluctuado entre las 30 y las 200 parejas, en función de la pluviosidad anual y los niveles de agua.

El acortamiento del ciclo hidrológico hace casi imposible su reproducción con éxito en Doñana; además, en años muy secos, las balsas piscícolas de Veta la Palma alcanzan salinidades demasiado altas.

8. Esturión

Se considera prácticamente extinguida de España, tan sólo hay citas en las cuencas de los ríos Duero, Guadiana y Guadalquivir. La construcción de la presa de Alcalá del Río aguas arriba de Sevilla en 1930 impidió el paso de los esturiones a gran parte de sus frezaderos habituales.

9. Ferreret

Este anfibio es un endemismo ibérico de las islas Baleares que tan solo sobrevive en Mallorca, con menos de 10 km2.

Los anfibios son otro de los grupos más amenazados en la actualidad. El ferreret además de sufrir los problemas de alteración de su medio, al vivir en un hábitat tan reducido y aislado es muy sensible a la presencia de especies introducidas por el hombre y ajenas a estas islas.

10. Urogallo cantábrico

Habitan las poblaciones de las montañas cántabras y son las más amenazadas del mundo ya se estima que nos sobreviven más de 500-600 ejemplares adultos en toda la Cordillera.

Esta especie se encuentra gravemente amenazada.

lunes, 5 de septiembre de 2016

El Lince ibérico


El lince ibérico (Lynx pardinus) ha conseguido dar un paso hacia su supervivencia. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha publicado este martes la actualización de la Lista Roja de especies en peligro. Y el lince, que desde hace tres lustros está inmerso en un programa Life de recuperación, pasa de la categoría de "en peligro crítico" a de "en peligro" a secas.


A finales del siglo pasado, el lince rozó la extinción. Fue entonces cuando se puso en marcha este plan Iberlince, el proyecto Life que cuenta con más fondos de toda la Unión Europea.

La UICN ha resaltado este martes que la población de lince ha pasado de "52 individuos maduros en 2002 a 156 en 2012", de ahí que se le saque de la categoría de "en peligro crítico". Fuentes del Iberlince recuerdan que los criterios para subir de escalón se alcanzaron hace tiempo, pero las revisiones del catálogo se realizan cada cuatro años. Desde 2002, este felino ha estado en situación de "peligro crítico", según los criterios de la UICN.

Este resultado se ha logrado, según la UICN, "mediante acciones intensivas de conservación, que incluyeron la restauración de poblaciones de conejos (...), monitoreo del trampeo ilegal, cría con fines de conservación, programas de reintroducción y sistemas de compensación para los propietarios". Esta organización resalta también la extensión del lince hacia Portugal, gracias al mismo programa Life.

"Es un logro fantástico para el lince ibérico, y una prueba excelente de que las acciones de conservación dan resultados concretos", ha indicado a través de una nota de prensa Urs Breitenmoser, copresidente del grupo de especialistas en felinos de la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN. "Pese a todo, el trabajo dista de haber concluido", ha añadido.

Pese a todo, los responsables del programa Life apuestan por seguir trabajando "porque hay graves problemas". Por un lado, está el incremento de los atropellos. Pero el riesgo que más preocupa a los responsables de la protección de esta especie es la cepa de la enfermedad hemorrágico vírica que afecta al conejo, que está diezmando al principal alimento de los linces.

En la misma línea, WWF ha destacado que "la gran amenaza que se cierne sobre el lince ibérico son las enfermedades del conejo". Esta organización ecologista ha aplaudido el cambio de categoría, pero ha advertido de que el peligro de extinción de este felino "sigue todavía siendo muy grave".

En este momento, el lince está asentado en dos áreas de Andalucía: Doñana y Sierra Morena. Pero dentro del plan Iberlince se está llevando a cabo un programa de reintroducción en las zonas en las que históricamente estaba presente esta especie. Hasta ahora, se han liberado 43 ejemplares en Portugal, Extremadura y Castilla-La Mancha,  y además de en las zonas de Guadalemellato y Guarrizas (Andalucía).

miércoles, 31 de agosto de 2016

El Alcornoque


La Península Ibérica cuenta con más de la mitad de la superficie de alcornocales de todo el mundo, y España es el segundo país con mayor superficie de este tipo de ecosistema, con unas 725.000 hectáreas.

Los alcornocales son uno de los ecosistemas de mayor valor en términos de biodiversidad de Europa. Alcanzan niveles de hasta 135 especies de plantas por 0,1 hectáreas. Por otra parte estos bosques dan cobijo a alguna de las especies animales más emblemáticas y amenazadas de los ecosistemas mediterráneos, como el águila imperial y otras rapaces diurnas y nocturnas, la cigüeña negra, el lince ibérico, el meloncillo, la gineta y gran cantidad de aves hibernantes del norte de Europa.

A pesar de su alto valor, los alcornocales viven bajo la creciente presión debido a la sobreexplotación de sus pastos, a su conversión a otros usos, a una mala gestión, a la sustitución de la vegetación natural por plantaciones de especies de crecimiento rápido y al abandono rural. Tales amenazas, exacerbadas por el cambio climático, afectan negativamente a la salud de los alcornocales y aumentan su vulnerabilidad frente enfermedades y plagas, el fenómeno de la seca y los incendios forestales.


Esta combinación de conversión, intensificación y cambio de uso de la tierra, ha contribuido a aumentar la incidencia de los incendios y a reducir la salud de los alcornocales.

Otra amenaza la representa el declive del mercado del corcho a nivel global, favorecido por el creciente uso de otros materiales sintéticos que sustituyen el tapón de corcho como tapamiento de los vinos y por la situación de crisis financiera que se atraviesa en estos momentos.

Este hecho amenaza el valor del corcho en el mercado y pone en peligro la extracción tradicional del corcho, una de las principales actividades económicas del medio rural en las regiones corcheras. De esta forma se favorece el desempleo, el abandono de la gestión forestal, el incremento del riesgo de incendios, y por lo tanto, la destrucción de los alcornocales.

Existen organizaciones que actualmente están desarrollando una iniciativa mediterránea para conservar los alcornocales como fuente sostenible de recursos y como nicho de biodiversidad, impulsando un modelo de gestión sostenible a través del sello de certificación forestal FSC.

jueves, 25 de agosto de 2016

El atún Rojo


Para llegar a entender qué es el atún rojo y la peligrosa situación ecológica en la que se encuentra —así como por qué resulta tan tremendamente complicado solucionar todos sus males— es necesario analizar a este gigante marino desde distintos ángulos. A continuación ofrecemos una perspectiva multidisciplinar del Thunnus thynnus, uno de los animales más grandiosos e impresionantes del océano.


Biología:

Los atunes rojos del Atlántico se cuentan entre los animales más rápidos del planeta, y también entre los que se extienden por una zona más amplia. Este pez puede llegar a medir más de tres metros y a pesar novecientos kilos, y alcanza velocidades de más de sesenta y cinco kilómetros por hora cuando persigue a sus presas o cuando es él quien intenta evitar ser capturado. Además, se sumerge a profundidades superiores a los novecientos metros. Estos animales migratorios llegan a cruzar el océano Atlántico, recorriendo una distancia de más de ocho mil kilómetros, y no sabemos cómo, pero se las arreglan para regresar a los mismos puntos una y otra vez a lo largo de toda su vida, que puede llegar a las cuatro décadas.

La científica marina Molly Lutcavage, que ha dedicado los últimos diecisiete años a estudiar esta especie, asegura que el atún rojo tiene unas características físicas extraordinarias que le permiten lograr hazañas como esa. Su cuerpo de líneas aerodinámicas están tan optimizado para nadar que un grupo de científicos financiados por el ejército estadounidense ha estudiado el atún rojo como modelo para los torpedos de la marina. Los atunes rojos toleran cambios de temperatura enormes, desde los veintisiete grados centígrados hasta los ocho, lo que les permite perseguir a sus presas hasta las profundidades, y cuentan con un sentido de la vista sofisticado y otros sistemas sensoriales que también funcionan en la fría oscuridad. La explicación a sus sorprendentes habilidades en materia de navegación sigue siendo un misterio. Según Lutcavage, podría ser que el agudo sentido del olfato de estos atunes les permita crear una especie de mapa químico del océano, pero también es posible que naveguen guiándose por las estrellas, o que sean capaces de detectar el campo magnético terrestre (los investigadores han descubierto que otra especie de atún, el de aleta amarilla o rabil, tiene magnetita en el cerebro, lo que podría facilitar la navegación magnética).

«Los atunes rojos son peces sin fronteras —explica Lutcavage—. Pueden hacer lo que les da la gana. Solo unos cuantos animales marinos, como los tiburones más grandes, tienen semejante flexibilidad.»

Muchos pescadores están convencidos de que los atunes rojos son especialmente inteligentes y de que son capaces de detectar sus tácticas de pesca y adaptarse a ellas.  A pesar de que no existen investigaciones que apoyen esta teoría, Lutcavage apunta que en otras especies que forman bancos se han detectado indicios de transferencia de conocimientos, y que entra en lo posible que los atunes rojos tengan habilidades de ese tipo. «Son peces que viven mucho tiempo, poseen sistemas sensoriales increíbles, y tienen que prestar atención constantemente a depredadores como las orcas. Es probable que en consecuencia desarrollen tácticas de evasión.»

A pesar de que tradicionalmente se ha creído que los ejemplares de más edad y mayor tamaño son los principales reproductores, Lutcavage asegura que un estudio que todavía no se ha publicado ha descubierto que los individuos más jóvenes y pequeños también son sexualmente maduros.

jueves, 18 de agosto de 2016

El oso pardo


El sobrecogedor oso pardo vive en los bosques y montañas septentrionales de Norteamérica, Europa y Asia. Es la especie de oso más extendida del planeta.

Estos gigantes omnívoros suelen ser solitarios, a excepción de las hembras y sus oseznos, aunque en ocasiones sí se reúnen. Estos espectaculares encuentros pueden presenciarse en los mejores puntos de pesca de Alaska, cuando el salmón remonta el río para el desove estival. En esta época, docenas de osos pueden reunirse para atiborrarse de este pescado, acumulando grasas que les sustentarán durante el duro invierno que les espera. En otoño, un oso pardo puede comer hasta 40 kilogramos de comida al día, y antes de hibernar puede pesar el doble que en primavera.


Los osos pardos cavan oseras para hibernar en invierno, a menudo en pendientes de colinas propicias. Las osas se cobijan durante el embarazo y paren en este reposo invernal, normalmente un par de oseznos. Las crías de oso pardo se alimentan de leche materna durante la primavera y permanecen con su madre alrededor de dos años y medio, por lo que las hembras solo se reproducen cada tres años.

Los osos pardos adultos son poderosos depredadores que ocupan la cima de la cadena alimenticia, aunque gran parte de su dieta se compone de frutos secos, bayas, fruta, hojas y raíces. También se alimentan de otros animales, como roedores y alces.

Los osos pardos más grandes del mundo se encuentran en las costas de la Columbia Británica y Alaska, y también en algunas islas, como Kodiak.

A pesar de su enorme tamaño, los osos pardos son muy veloces, y se sabe que pueden alcanzar los 50 kilómetros por hora. Pueden ser peligrosos para los humanos, en especial si se les sorprende o si una persona se pone entre una osa y sus crías.

miércoles, 10 de agosto de 2016

El Águila imperial ibérica


La 5T es un ejemplar joven de águila imperial ibérica que ha cruzado el desierto del Sáhara de arriba abajo en solo dos días. Esta especie (Aquila adalberti) es capaz de recorrer 1.100 kilómetros en dos jornadas sin parar, ni siquiera a cazar. Se trata de una rapaz de gran tamaño, con plumaje marrón por el cuerpo y blanco por los hombros, que solo habita en la Península Ibérica. Está en peligro de extinción y se considera una de las cuatro aves más amenazadas del planeta. Sin embargo, en el último censo se han localizado 500 parejas de imperiales en todo el territorio, 106 situadas en Andalucía. El resto se reparte entre Portugal, Extremadura, Castilla-La Mancha, Madrid y Castilla-León. Estas últimas cifras dan esperanzas sobre la recuperación de un animal que hace apenas tres décadas se daba prácticamente por perdido.

La escasez de conejos es la principal amenaza para la recuperación del águila imperial ibérica

"En los 80 estuvo al borde de su desaparición. Las causas principales: la electrocución y la falta de alimentos", explica Miguel Ferrer, investigador de la Estación Biológica de Doñana (EBD/CSIC) y uno de los encargados de presentar los resultados del Seguimiento científico del Águila Imperial en el Espacio de Doñana. El proyecto, que se ha desarrollado durante 2014-2015 con el apoyo de la Fundación Banco Santander, la Fundación Migres y la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, ha seguido la evolución de esta población para poner freno a su mortalidad.

La escasez de conejos, que conforman el 80% de su dieta (también se alimenta de pequeñas aves acuáticas, es su principal amenaza en estos momentos. Estos mamíferos sufren desde hace años varios brotes epidémicos consecutivos de una enfermedad hemorrágica que no hay forma de curar y que no remite, provocando un descenso notable del alimento disponible. "Fuera de España, el conejo es visto como una plaga y no dejan de pensar en formas de diezmar su población", detalla el investigador del CSIC. La situación ha provocado que, por ejemplo en Doñana, hoy en día solo hay 0,2 conejos por hectárea, cantidad incapaz de sostener un núcleo poblacional de rapaces. "Un conejo asoma aquí la cabeza y tiene 30 depredadores encima", comenta Curro Quirós, uno de los encargados del Espacio Natural de Doñana.


Sin embargo, la causa primordial por la que esta especie estuvo gravemente amenazada es la electrocución. En 1982, el CSIC detectó que cada año morían unas 2.000 aves de todo tipo en 100 kilómetros de tendido eléctrico. La situación llegó a un punto tan dramático que los postes eléctricos eran culpables del 80% de las muertes de las imperiales durante su primer año de vida. Un gran número de tendidos rodeaban los lugares en los que vivían, como por ejemplo Doñana. La solución fue la instalación de dispositivos antielectrocución y el esfuerzo de las compañías eléctricas de reducir los tendidos de alto riesgo. "Hemos reducido la mortalidad por esta causa en un 82% en toda Andalucía, pero queremos más, el objetivo es el 100%", sostiene Ferrer.

Los tendidos son amenaza en Marruecos

Aunque los tendidos ya no son una causa de muerte en España, sí lo son en otros países donde han llegando estas águilas como Marruecos (de donde desapareció en 1950). El problema se descubrió en octubre del año pasado en la región de Guelmim, al sur del país, donde se encontraron tres ejemplares de imperial muertos en un poste eléctrico (además de otras dos águilas, una real y otra perdicera, a pocos metros). A esta zona están llegando un gran número de águilas imperiales debido a que encuentran en unas ratas de tierra, similares a gazapos pequeños, una fuente suplementaria de alimentación.

Los tendidos ya no son una causa de muerte en España, pero sí en Marruecos, país al que han llegado estas águilas en busca de fuentes de comida suplementaria

"Ya nos hemos puesto en contacto con el Gobierno marroquí para buscar una solución. A ellos no les interesa estar matando águilas y nosotros no nos podemos permitir que las imperiales mueran nada más volar a Marruecos", considera Ferrer. La investigadora de la Estación Biológica de Doñana encargada de hacer el seguimiento de estas águilas, Virginia Morandini, explica que el objetivo es aprovechar ahora que Marruecos quiere expandir su red eléctrica para que los tendidos que construyan sean de bajo riesgo para las aves. Borja Baselga, director gerente de la Fundación Banco Santander, advierte de la importancia de esta protección transfronteriza: "Es esencial para la supervivencia de esta especie".

El caso marroquí ha podido estudiarse gracias a los nuevos emisores satelitales GPS/GSM que llevan algunas de estas águilas colocados como si fueran mochilas. "Saltó la liebre del problema cuando vimos que una de las nuestras, que sabíamos que había cruzado a Marruecos, no se movía", apunta Morandini. El uso de estos dispositivos es muy reciente, apenas dos años, y ha permitido desvelar las nuevas rutas de las águilas y hacer un seguimiento de su población.

El águila imperial ibérica se originó como especie hace casi un millón de años, cuando huía de los fríos hielos del norte, durante la glaciación del cuaternario

Eva Casado, directora de la Fundación Migres, revela que estos años de seguimiento han proporcionado resultados en su "mayoría positivos" que sugieren que la "población del águila imperial se mantiene estable o en ligero crecimiento". De hecho, si Andalucía mantiene durante tres años más el número de parejas de imperiales (106), esta especie podrá declararse fuera de peligro de extinción y pasar a considerarse "vulnerable".

El águila imperial ibérica se originó como especie hace casi un millón de años, cuando huía de los fríos hielos del norte, durante la glaciación del cuaternario. En España encontró en los conejos, que ya poblaban la península, una fuente básica de alimentos que la ayudó a establecerse. Curiosamente, en ese mismo tiempo se calcula que llegó el otro gran depredador de este pequeño animal: el lince. Además, los primeros restos de Atapuerca de Homo antecessor también datan de entorno hace millón de años. "Podemos decir que a la Península llegaron a la vez las águilas imperiales, los linces y los españoles", bromea Miguel Ferrer durante su presentación.

Esta emigración los dejo separados de su especie original, el águila imperial europea, por 4.000 kilómetros de bosques caducifolios. Una vez aislada, comenzó a desarrollar una radical dependencia del conejo como su principal presa. Ferrer resume su situación original y también actual: "A partir de ese momento se convirtió en una especie paracaidista".

jueves, 28 de julio de 2016

Desmán de los Pirineos


El Desmán es un pequeño mamífero que pertenece a la familia de los topos.

Su cuerpo no es muy alargado, mas bien ancho y aplastado, similar al de una rata. Su hocico tiene forma cónica y en su extremo existe una prolongación con forma de trompa móvil que mide unos 2 cm. y está provista de unos pelos sensibles. Es muy característica y en su extremo se encuentran los orificios nasales. Sus ojos son muy pequeños y no tiene orejas, encontrándose los oídos cubiertos por el pelo. Mide entre 9,8 y 13,5 cm., a lo que hay que añadir su larga cola que mide entre 13 y 15,6 cm., la cual tiene forma cilíndrica, aplastada por los lados y una quilla de pelos por la parte inferior. Su peso varía entre 35 y 61 gramos, con una media de unos 49,5 gramos.

Posee unas patas con 5 dedos cada una, que están provistas de fuertes uñas, y unas membranas entre los dedos a modo de aletas, que le sirven para facilitar la natación, estando las patas traseras más desarrolladas que las delanteras.

El pelo es espeso, muy peludo y con aspecto brillante. El de la espalda y el de los costados varía de castaño oscuro a gris, y el del vientre suele ser color crema.

El Desmán normalmente vive entre 3 y 4 años.

Su dentadura está compuesta por un total de 44 dientes, teniendo tanto en la mandíbula superior como en la inferior, 6 incisivos, 2 colmillos, 8 premolares y 6 muelas, diferenciándose entre premolares y muelas porque los primeros tienen 2 cúspides y los segundos 4.

Existen dentro de la Península 2 subespecies, Rufulus y Pyrenaicus, siendo la primera de inferior tamaño y ocupando la franja cantábrica, mientras que la segunda, que es más grande se limita a vivir únicamente en los Pirineos.


Hábitat y distribución

Su vida está relacionada directamente con las masas de agua, por lo que vive en cavidades naturales o en madrigueras seguramente ya excavadas, siempre cercanas a cursos de agua no contaminados, bien oxigenados y con abundante vegetación, o zonas pantanosas de montaña de iguales características.

Normalmente se mueve por un territorio de unos 200 metros, en el cual ocupa galerías al borde de los ríos, construyendo su nido bajo raíces de arbustos que crecen en los márgenes, valiéndose para ello de hojas, musgos, etc.

Puede llegar a vivir hasta una altitud de 2.000 metros.

Su situación dentro de la Península Ibérica se limita a los Pirineos, la Cordillera Cantábrica, Zonas del centro peninsular, Galicia y Norte de Portugal. Está ausente tanto en las Islas Baleares como en las Canarias.

Se trata de una especie clasificada como vulnerable por la "Lista roja de los vertebrados de España" publicada por ICONA en 1996.

Aparece recogida en el capítulo II del Convenio de Berna, que advierte que está en grave peligro de extinción y que debe ser objeto de especialísimos cuidados en cada país por lo que también está catalogada de "interés especial".

Le afecta especialmente la contaminación de los cursos de agua, motivo por el que ha desaparecido ya de gran parte del Sistema Central.

Reproducción

El Desmán puede entrar en celo entre los meses de noviembre y mayo, pero lo más frecuente es que lo haga entre enero y mayo, entrando los machos un poco antes que las hembras.

Pueden acontecer 1 ó 2 partos anuales, de los que nacería entre 1 y 5 crías por parto, guarneciéndose en nidos bien resguardados y tapizados con restos vegetales.

Alimentación y costumbres

Se alimenta principalmente de todo tipo de invertebrados acuáticos, pudiendo capturar ocasionalmente crustáceos y algunos peces pequeños.

Es un animal preferentemente nocturno, aunque puede ser observado durante el día. Es acuático, por lo que nada y bucea perfectamente, ayudado sin duda por las "aletas" de las que están provistas sus patas.

Permanece activo durante todo el año, ya que no está sujeto a ningún periodo de reposo invernal ni estival.

Dentro de sus sentidos, debemos decir que su vista y su oído son mediocres, si bien cuenta con un olfato y un gusto muy desarrollados y un tacto extraordinario, que reside en los pelillos de su trompa, los cuales son muy sensibles a los cambios de presión del agua, detectando así obstáculos o presas a 1 metro de distancia.

Los machos depositan sus excrementos en objetos salientes con el objeto de delimitar su territorio.

Entre los animales que se alimentan del Desmán de los Pirineos, se encuentra el Visón Americano (Mustela vison), Visón Europeo (Mustela lutreola) y la cigüeña, etc.

viernes, 15 de julio de 2016

La Cerceta Pardilla


La anátida menos vistosa de la fauna ibérica es también la más amenazada de extinción de todas ellas.

La cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris) es un pequeño pato nadador que nidifica en unas pocas charcas andaluzas y alicantinas, apenas 5-6, sus últimos lugares en Europa. También lo hacía en Fuerteventura (Islas Canarias), donde no ha vuelto a verse desde el año 2000.


Oficialmente se encuentra En Peligro Crítico, la peor situación posible. Ha dejado de criar en el Parque Nacional de Doñana y sus poblaciones españolas han quedado reducidas a un centenar de parejas (entre 44 y 138 parejas, dependiendo de los años) concentradas en unos pocos lugares, lo que las hace especialmente vulnerables.

En el marco de la revisión del Plan de Acción Internacional de la cerceta pardilla, encargado por la Comisión Europea a SEO/BirdLife, recientemente se celebró un taller de expertos donde se destacó como principal conclusión que si no se detiene la continua degradación de las pocas localidades en las que se reproduce esta anátida será muy difícil su recuperación.

De todas ellas el embalse de El Hondo, en Elche (Alicante), es su más importante reducto. Aunque de las cerca de 200 parejas que allí criaban hacia 1960 apenas lo hacen ahora una treintena.

Las zonas húmedas cada vez tienen menos agua y la poca que hay es de peor calidad.

¿La culpa? El cambio climático, pero también la contaminación, la sobreexplotación y la mala gestión de estos ecosistemas, a pesar de estar protegidos en su mayor parte.

Algo aparentemente tan insignificante como la suelta de peces exóticos, como las carpas, también está poniendo en peligro a las cercetas, a pesar de ser éstas vegetarianas. Consumen las plantas acuáticas de las que se alimentan los patos y enturbian las aguas, dejando sin calidad a estos espacios.

Los expertos advierten del estado crítico de este pato y todas las administraciones públicas anuncian su compromiso para intentar salvarlo, pero yo les confieso mi escepticismo. ¿Seremos capaces entre todos de evitar su desaparición, o será ésta otra especie para añadir a la negra lista de extinciones?

miércoles, 6 de julio de 2016

El esturión


Entre 1932 y 1970 operó en Coria del Río (Sevilla) una fábrica dedicada a la elaboración de caviar. Los esturiones, de los que se extrae tan delicado manjar, los proporcionaba el Guadalquivir, hasta que la degradación de este cauce y, sobre todo, la construcción de una presa en Alcalá del Río, acabaron con la especie. Un documentado trabajo de investigación de Salvador Algarín revela ahora las características de aquella actividad. Alrededor de cuatro mil esturiones llegaron a procesarse en la factoría coriana, de la que salieron en su momento más de 16 toneladas de caviar.

A pesar de estar estrechamente vinculado a la historia de algunos municipios ribereños, el esturión no sólo ha desaparecido de las aguas del Guadalquivir sino que, incluso, se ha borrado de la memoria colectiva de estas poblaciones. Teodoro Classen, el especialista ruso que, a partir de 1932, se hizo cargo de la fábrica de caviar de Coria del Río (Sevilla), señalaba en uno de sus escritos como este pez ya aparecía en las monedas romanas que se acuñaron en esta población, y destacaba el hecho de que la preparación de caviar fuera, durante el reinado de los Reyes Católicos, un monopolio otorgado a los monjes cartujanos de Sevilla. Sin embargo, concluía, 'este arte se perdió en las riberas del Guadalquivir'.


A comienzos del siglo XX, el esturión se seguía pescando en este cauce, pero sus huevas apenas merecían aprecio, hasta el punto de que se empleaban como alimento para el ganado porcino. Fue la familia Ybarra la que, a finales de los años veinte, se interesó por el aprovechamiento industrial de esta especie, contratando, como especialista en la materia, a Classen. Tras investigar las potencialidades de esta singular pesquería, la sociedad Jesús de Ybarra puso en marcha una fábrica de caviar y carne ahumada que estuvo operativa entre 1932 y 1970.

Un documentado estudio publicado por el Ayuntamiento de este municipio, del que es autor Salvador Algarín, rescata ahora la historia de los esturiones y el caviar del Guadalquivir, completando la minuciosa base de datos que, hasta 1948, elaboró Classen. De acuerdo a estos registros, y los que se llevaron a cabo hasta 1966, la factoría coriana procesó, a lo largo de toda su actividad, cerca de 160.000 kilos de esturiones (más de 4.000 ejemplares), de los que se obtuvieron unas 16 toneladas de caviar. La producción, señaló en su día el especialista ruso, 'es suficiente, con amplitud, para cubrir el consumo nacional', y su calidad 'es equivalente a la del mejor caviar ruso'.

Para organizar la explotación hubo que importar instrumentos de pesca especializados, similares a los que se usaban en el Danubio y en los ríos rusos. Se trataba, explica Algarín, 'de palangres de fondo, con grandes anzuelos empatillados de acero, fabricados especialmente para esturiones'. La adaptación de estas técnicas al Guadalquivir y la elección de las zonas en donde calar las artes corrió a cargo de Efion Moskobició, un especialista rumano.

Según el catálogo de precios de 1939, una lata de 1.100 gramos de 'caviar español Ybarra selecto' se vendía a 165 pesetas, aunque también era posible, para las economías más modestas, adquirir una lata de 50 gramos de 'caviar de segunda', cuyo precio era de 3,50 pesetas. Por tanto, el caviar de mayor calidad venía a costar siete pesetas el gramo, mientras que en la actualidad ronda las 200.

El futuro de esta rentable actividad estaba, sin embargo, hipotecado antes de ponerse en marcha. La presa de Alcalá del Río, que entró a funcionar en 1931, privó a los esturiones de algunas de sus más importantes zonas de cría al no poder remontar el río.

A pesar de este grave impacto, los esturiones consiguieron establecer frezaderos aguas abajo de Alcalá, lo que permitió, en principio, la supervivencia de la especie. La pesca se mantiene en unos niveles aceptables hasta que, en 1961, las capturas comienzan a descender de manera acusada.

Es muy posible, como detalla Algarín, que la extracción de áridos en numerosos puntos del cauce originara la alteración de las nuevas zonas de cría y que este animal se viera, además, afectado por la creciente contaminación del río. Como problema añadido, el esturión venía sufriendo una intensa sobrepesca en las mismas compuertas de la presa de Alcalá, en donde quedaban atrapados los animales tratando de remontar el río.

Si en 1935 llegaron a procesarse en la fábrica de Coria cerca de 400 esturiones, en 1961 apenas se capturaron 49. Tres años después solo entraron la factoría 17 ejemplares y, en 1966, cuando terminan los registros de esta actividad, fueron sólo cuatro los esturiones que pudieron aprovecharse. Así las cosas, en 1970 cierra la factoría, señalándose en la declaración oficial de baja que el motivo de esta decisión era la 'falta de entrada de pescado en el río'.

jueves, 30 de junio de 2016

El Ferreret


En el año 1977, fue descrito un an?bio fósil a partir de unos restos óseos encontrados del plioceno-holoceno en una cueva de Establiments y en la cueva de Moleta (Sóller). Pero lo que no sabían aún, era que esta especie todavía existía y la gente que habitaba la Serra de Tramuntana conocía la existencia de un pequeño an?bio, donde los payeses lo conocían como ‘ferreret’, debido a que su canto les recordaba los pequeños golpes de martillo de un herrero.

No fué hasta el año 80, cuando un grupo de naturalistas y biólogos quisieron investigar la relación entre los fósiles de la especie considerada extinguida y el ‘ferreret’.

Pronto averiguaron que el conocido ‘ferreret’ (Alytes muletensis), era realmente el fósil viviente que había sobrevivido en las zonas más inaccesibles de la Serra de Tramuntana.

Sin duda este descubrimiento ha sido uno de los más importantes para la ciencia en Europa en los últimos 25 años. El presentador y escritor británico Sir David Attenborough se desplazó a Mallorca con el fin de rodar escenas de este sapo para un documental de la BBC sobre los anfibios del mundo.

 Características

An?bio que mide unos 4 cms del hocico a la cola. Coloración muy variable, normalmente marrón claro, ocre hasta verdoso, siempre con manchas irregulares oscuras muy variables en cuanto a forma y distribución.Las extremidades son largas, adaptadas a trepar entre las piedras resbaladizas de su hábitat. Los ojos son grandes, indicando sus costumbres crepusculares y nocturnas. Destaca la casi ausencia de glándulas tóxicas en su piel. Se trata de un animal que ha evolucionado sin la presencia de depredadores.

La lengua tiene una forma redondeada y aplanada al mismo tiempo, característica de la família de los discoglósidos. Las larvas, en comparación con otros an?bios son grandes, con el ori?cio respiratorio ventral. Se alimentan raspando el sustrato, absorbiendo trocitos de algas y otras materias orgánicas.

 Biología

El ferreret, es una especie endémica de Mallorca, esto quiere decir que es propia y exclusiva de la isla y que por lo tanto no se encuentra en ninguna otra parte del mundo. Desapareció en Menorca y gran parte de Mallorca después de la llegada del hombre en las Baleares.

Pone pocos huevos (de 7 a 20) que son transportados por el macho mediante un cordón en las patas posteriores.
El desarrollo de las larvas, los renacuajos, es muy lento. Los adultos, de costumbres nocturnas y trepadores viven en los lugares más recónditos de la Serra de Tramuntana, dentro de surcos de torrentes y fuentes de montaña donde ni el hombre ni los depredadores han conseguido llegar.


La población de ferreret en Mallorca alcanzó el año 2009 un máximo histórico, con casi 40.000 larvas recontadas.

Raixa acoge periódicamente una reunión técnica para la conservación del anfibio endémico.
En la finca pública de Raixa (Bunyola) se celebró la VII Reunión Técnica para la Conservación del Ferreret, organizada por la Direcció General de Biodiversitat de la Conselleria de Medi Ambient i Mobilitat. Estas reuniones internacionales se celebran periódicamente desde mediados de los años 90 y son una ocasión para intercambiar experiencias y poner a punto estrategias de conservación sobre este emblemático anfibio endémico de Mallorca.

En el año 2009, la población de ferreret logró máximos históricos, con casi 40.000 larvas recontadas. Por otro lado, algunas localidades están afectadas por la Quitridiomicosis, enfermedad de los anfibios producida por un hongo que está afectando a muchas especies en todo el mundo, pero que, en el caso del ferreret, sólo ha ocasionado el descenso de la población en un solo torrente. Así, en esta reunión se discutieron las futuras acciones para contener la enfermedad y permitir la especie proseguir con esta evolución favorable.

Asistieron a la reunión Jaime Bosch y Rafael Márquez, del Museo Nacional de Ciencias Naturales (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), José Antonio Mateo, de la Asociación Herpetológica Española, Manel Areste, del Zoo de Barcelona, Gloria Fernández, de la Fundació Marineland; Lluís Parpal, del centro de recuperación de fauna del Consorci per a la Recuperació de la Fauna de les Illes Balears (COFIB, participado por la Conselleria de Medi Ambient i Mobilitat, y la Fundació Natura Parc) y técnicos del Paraje Natural de la Serra de Tramuntana y del Servei de Protecció d’Espècies de la Conselleria de Medi Ambient i Mobilitat.

lunes, 6 de junio de 2016

El Urogallo Cantábrico


El urogallo cantábrico (Tetrao urogallus cantabricus) es una subespecie del urogallo común que se encuentra gravemente amenazada aunque las causas de su declive no están del todo claras.

Ahora, un estudio publicado en la revista Conservation Genetics, revela las posibles consecuencias que tuvo en la población de esta ave la caza como trofeo de sus machos reproductores.

“El urogallo cantábrico es un especie que estuvo sometida a una intensa caza durante la mayor parte del siglo pasado, centrada sobre todo en los machos adultos durante la época de apareamiento”, explica a Sinc Rolando Rodríguez, investigador de la Universidad de Exeter (Reino Unido), que ha liderado el estudio.


Población y cuellos de botella

“Una disminución por cuello de botella suele dejar huella en las características genéticas de la especie, produciéndose una pérdida de la variabilidad", dice Mirol
Según el estudio, durante la época en la que se practicó la caza intensiva de machos, la población del urogallo cantábrico pudo pasar por una disminución importante denominada cuello de botella.

“Una disminución de este tipo suele dejar huella en las características genéticas de la especie,  debido a que se produce una pérdida de la variabilidad. El estudio se centró en la búsqueda de indicios de cuellos de botella recientes en la población de urogallos”, comenta Patricia Mirol, investigadora del Museo Argentino de Ciencias Naturales.

Los científicos analizaron los perfiles genéticos de muestras recolectadas a partir de ejemplares cazados en la parte occidental de la Cordillera Cantábrica desde 1958 y de plumas recogidas en la misma zona en el campo entre 1998 y 2007.

“Comparamos la variabilidad genética de fragmentos de ADN nuclear, heredado de ambos progenitores, y de ADN mitocondrial, heredado solo de la madre, y encontramos una pérdida de variabilidad genética en ambos tipos”, dice Maria José Bañuelos, investigadora de la Unidad Mixta de Investigación en Biodiversidad  de la Universidad de Oviedo. “Sin embargo, esa pérdida se produjo antes en el ADN nuclear que en el mitocondrial, lo que sugiere que la población de machos se vio afectada antes que la de hembras.”

El extremo de las plumas, la parte que se inserta en la piel del ave, contiene ADN que puede ser extraído para su análisis. / Carlos Rodríguez del Valle
El extremo de las plumas, la parte que se inserta en la piel del ave, contiene ADN que puede ser extraído para su análisis. / Carlos Rodríguez del Valle
Los expertos, realizaron además simulaciones de poblaciones similares a las del estudio de urogallos y de gallos lira con una aplicación informática para descartar que otras variables hubieran afectado a la población en el campo.

“Los resultados que más se asemejaron a los observados en el estudio, fueron los obtenidos al simular una reducción del número de machos reproductores similar a la que ocasionaría una caza intensiva, lo que refuerza nuestra hipótesis”, recalca Patricia Mirol.

Consecuencias de la pérdida de variabilidad

“identificar las causas del declive del urogallo cantábrico es una cuestión clave para poder abordar medidas eficaces para su recuperación", añade Rodríguez
Rolando Rodríguez señala que la pérdida de variabilidad reduce la continuidad de la especie a medio y largo plazo, “debido a que disminuyen las posibilidades de afrontar cambios en el ambiente, como la llegada de epidemias o cambios en el hábitat”.

Los autores apuntan que este fenómeno probablemente haya sido consecuencia de los apareamientos entre parientes próximos, lo que se conoce como endogamia, un proceso que suele derivar en un descenso del éxito reproductor.

Para Carlos Rodríguez del Valle, de la Universidad de Exeter, “identificar las causas del declive del urogallo cantábrico es una cuestión clave para poder abordar medidas de gestión eficaces que contribuyan a su recuperación. Ahora sabemos que la caza de urogallos cantábricos durante el siglo pasado fue el probable origen del declive que ha llevado a la especie al borde de la extinción”.

Estos resultados apuntan además a la endogamia como una causa probable del escaso éxito reproductor de la población a principios de este siglo.